Trump busca ampliar control de EU sobre el petróleo venezolano
- Washington anuncia acuerdo para explotar 17 campos con reservas probadas de 65 mil millones de barriles; Caracas abre la industria a mayores inversiones privadas
Caracas, 29 de agosto del 2026.- Los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos anunciaron un acuerdo para impulsar la explotación de 17 campos petroleros estratégicos en territorio venezolano, en una operación que podría abrir la puerta a una participación mayoritaria de empresas estadunidenses sobre proyectos con reservas probadas estimadas en 65 mil millones de barriles de crudo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó el entendimiento como un “acuerdo histórico” y afirmó que los secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Guerra, Peter Hegseth, negociaron directamente con la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez.
De acuerdo con Trump, el pacto permitirá a empresas de su país asumir el control mayoritario de las operaciones petroleras y, con ello, incrementar el suministro de crudo hacia Estados Unidos y reducir los precios de los combustibles para los consumidores estadunidenses durante los próximos años.
El mandatario aseguró que el acuerdo contempla una alianza con el sector privado y destacó el volumen de recursos energéticos involucrados, al sostener que éstos permitirían a Estados Unidos más que duplicar sus reservas petroleras.
No obstante, las reservas mencionadas corresponden a yacimientos localizados en Venezuela y no implican que esos recursos pasen a formar parte de las reservas petroleras estadunidenses. La Agencia de Información de Energía (EIA) calcula en alrededor de 46 mil millones de barriles las reservas de crudo de Estados Unidos.
La diferencia resulta relevante debido a que el acuerdo se plantea principalmente en términos de control y participación empresarial sobre proyectos ubicados en territorio venezolano.
Reforma petrolera facilita participación extranjera
El nuevo esquema de cooperación se sustenta en la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos aprobada por el Parlamento venezolano en marzo, mediante la cual se ampliaron las posibilidades de participación de empresas privadas y extranjeras en la industria petrolera.
La modificación legal fue presentada como un mecanismo para atraer capital, tecnología e inversiones que permitan fortalecer la producción de hidrocarburos y recuperar la capacidad operativa del sector energético venezolano.
En este contexto, la participación de compañías estadunidenses podría convertirse en uno de los principales componentes de la nueva estrategia de inversión.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó el anuncio presidencial al estimar que el acuerdo podría representar alrededor de 100 mil millones de dólares en inversión privada para Venezuela.
Interés estratégico de Washington
Más allá de sus implicaciones económicas, el acuerdo coloca nuevamente al petróleo venezolano en el centro de la relación entre Caracas y Washington.
Para la administración de Trump, una mayor participación de empresas estadunidenses en la explotación de crudo venezolano representa la posibilidad de ampliar las fuentes de suministro energético y fortalecer la posición de Estados Unidos en un mercado internacional marcado por la competencia por recursos estratégicos.
Venezuela, por su parte, busca aprovechar sus vastas reservas para atraer capital y tecnología, incrementar la producción y generar recursos destinados a la recuperación de su industria petrolera.
El entendimiento también refleja el creciente valor geopolítico de los hidrocarburos en un escenario internacional caracterizado por disputas comerciales, competencia energética y búsqueda de nuevas inversiones.
La puesta en marcha de los 17 proyectos dependerá de las condiciones específicas de participación de las empresas, los mecanismos de inversión y las disposiciones legales venezolanas. Por ahora, el anuncio perfila un nuevo esquema de cooperación energética en el que el capital estadunidense aspira a ocupar una posición predominante en la explotación de recursos petroleros que permanecen bajo territorio y jurisdicción de Venezuela.
