IA transforma la industria cosmética, pero exige ciencia y regulación
La formación universitaria debe mantenerse vinculada con la industria para responder a las nuevas exigencias profesionales y tecnológicas.
La inteligencia artificial está llamada a transformar la industria cosmética, al acelerar la investigación de fórmulas, generar pruebas virtuales y desarrollar diagnósticos de piel cada vez más personalizados; sin embargo, su incorporación también plantea retos científicos, éticos y regulatorios.
Durante el XI Simposio de Tecnología de Productos para el Cuidado Personal, organizado por el Departamento de Farmacia de la Facultad de Química de la UNAM, especialistas analizaron las oportunidades y riesgos de la IA en el desarrollo de productos cosméticos.
Perla Carolina Castañeda López, secretaria académica de Docencia y profesora de Toxicología, destacó que la formación universitaria debe mantenerse vinculada con la industria para responder a las nuevas exigencias profesionales y tecnológicas.
Francisco Hernández Luis, jefe del Departamento de Farmacia, señaló que la academia no puede ignorar las metodologías que ofrece la inteligencia artificial y llamó a fortalecer el análisis interdisciplinario de químicos, farmacéuticos y biólogos.
Los especialistas también advirtieron riesgos, entre ellos sesgos algorítmicos que pueden discriminar determinados tonos de piel y vacíos en materia regulatoria.
El desafío, coincidieron, será aprovechar el potencial de la IA sin sacrificar la seguridad, la ciencia y la responsabilidad en una industria que continúa en expansión.
