Ecuador refuerza ofensiva contra el narcotráfico con apoyo militar de EU
- Washington despliega fuerzas, buques y helicópteros en territorio ecuatoriano como parte del acuerdo Escudo de las Américas, ante el repunte de la violencia criminal
Quito, 22 de agosto del 2026.- El gobierno de Ecuador amplió su estrategia de combate contra las organizaciones del narcotráfico con la participación directa de fuerzas militares de Estados Unidos, principalmente en la provincia de Esmeraldas, al norte del país y próxima a la frontera con Colombia.
Las operaciones se desarrollan en el marco del acuerdo Escudo de las Américas, una coalición regional contra el narcotráfico impulsada por el presidente estadunidense Donald Trump y respaldada por el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa, con la participación de alrededor de 20 países de América Latina y el Caribe.
El gobernador de Esmeraldas, Juan Jaramillo, confirmó la presencia de militares estadunidenses en la entidad y señaló que trabajan de manera coordinada con las fuerzas ecuatorianas en acciones contra grupos considerados vinculados con el narcoterrorismo.
“Estamos con el séptimo grupo del ejército de los Estados Unidos trabajando en conjunto en la lucha contra el narcoterrorismo”, declaró el funcionario, quien evitó revelar el número de efectivos desplegados y la fecha en que inició la operación.
La cooperación militar se intensificó en momentos en que Ecuador registra uno de los periodos más violentos de su historia. De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior, durante los primeros seis meses de 2026 se contabilizaron 4 mil 882 asesinatos, lo que convierte al semestre en el segundo con mayor número de muertes violentas registrado en el país.
Los principales focos de violencia se concentran en la región litoral y en territorios considerados estratégicos para el traslado de drogas, debido a su conexión con las rutas marítimas utilizadas por las organizaciones criminales.
Como parte de esta coordinación, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, llegó el martes a Ecuador para reunirse con el ministro de Defensa, Giancarlo Loffredo, y el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Henry Delgado.
Los funcionarios mantienen bajo reserva los detalles de las estrategias y operaciones acordadas. Sin embargo, Loffredo confirmó el arribo de dos buques de guerra y tres helicópteros Black Hawk estadunidenses, destinados a reforzar las labores de interdicción marítima y vigilancia en ciudades costeras como Manta.
“Vamos a aumentar por tres nuestras capacidades de interdicción en la zona marítima”, afirmó el ministro de Defensa ecuatoriano.
En paralelo, el gobierno de Noboa emitió un decreto que autoriza la permanencia de militares estadunidenses y de empresas contratadas por el Departamento de Defensa de Estados Unidos hasta por 180 días. La disposición contempla su ingreso sin visa y bajo un esquema de inmunidad migratoria.
Esmeraldas representa uno de los principales puntos de preocupación para las autoridades ecuatorianas. Después de Guayas y Pichincha, es la tercera provincia con mayor incidencia de asesinatos, secuestros y extorsiones.
Su posición geográfica también la convierte en un territorio estratégico para el crimen organizado, debido a la utilización de sus puertos del Pacífico como puntos de salida de cargamentos de droga con destino a Estados Unidos y Europa.
Con este despliegue, Quito y Washington profundizan su cooperación en materia de seguridad, mientras Ecuador enfrenta el desafío de contener a las organizaciones criminales que disputan el control territorial y las rutas internacionales utilizadas para el tráfico de drogas.
