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Colombia, bajo los escombros: terremoto deja 224 muertos y más de mil 300 heridos

  • Gobierno declara estado de emergencia mientras rescatistas enfrentan una carrera contra el tiempo para localizar a cientos de desaparecidos y personas atrapadas bajo los escombros

11 de agosto del 2026.- Colombia enfrenta una de las mayores tragedias naturales de las últimas décadas tras el terremoto de magnitud 7.4 que ha dejado al menos 224 personas fallecidas, más de mil 300 heridas y cientos de desaparecidas, de acuerdo con los últimos balances oficiales.

La emergencia ha movilizado a cuerpos de rescate, autoridades, voluntarios y organismos internacionales, que trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los edificios colapsados, particularmente en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, algunas de las ciudades más afectadas por el movimiento telúrico.

El epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, una de las regiones con mayores dificultades de acceso debido a los daños registrados en la infraestructura carretera, informó la Cruz Roja Internacional.

Pereira, ubicada en el Eje Cafetero, concentra uno de los balances más elevados, con al menos 72 personas fallecidas. La ciudad permanece además con severas afectaciones en el suministro eléctrico, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.

“Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería”, relató Juana Marín, de 25 años, quien participaba en las labores de búsqueda frente a la plaza principal de Pereira.

Cali, epicentro de la emergencia humanitaria

Cali enfrenta una situación particularmente crítica. De acuerdo con las autoridades locales, la ciudad registra 95 personas fallecidas, 949 heridas, 239 atrapadas y 180 desaparecidas, además del colapso de 56 estructuras.

La emergencia también golpeó severamente al sistema hospitalario. Al menos 10 hospitales quedaron inhabilitados y varias instalaciones médicas sufrieron daños, entre ellas áreas de cardiología y pediatría del Hospital Universitario del Valle, según información citada por la Organización Mundial de la Salud.

La Clínica Nuestra tuvo que ser evacuada y algunos pacientes fueron atendidos en las calles, mientras los servicios de emergencia buscaban mantener la atención médica pese a las afectaciones en la infraestructura.

Ante la magnitud de la emergencia, el alcalde Alejandro Eder decretó un toque de queda y llamó a mantener la unidad de la población para enfrentar las consecuencias del desastre.

“Ha sido una noche muy dura, una pesadilla”, declaró el funcionario, al tiempo que reconoció que la ciudad enfrenta una prueba de enormes dimensiones.

“Es un momento de mucho dolor. Es una prueba que no nos esperábamos. Pero si trabajamos unidos estoy seguro de que saldremos de esta”, afirmó.

Las autoridades determinaron además mantener cerradas las escuelas públicas durante martes y miércoles, como medida preventiva ante las condiciones de seguridad.

Rescatistas enfrentan carrera contra el tiempo

En las zonas afectadas, los equipos de emergencia y cientos de voluntarios mantienen una intensa búsqueda entre los restos de edificios colapsados.

En algunos puntos, los rescatistas han tenido que recurrir a cadenas humanas y herramientas básicas para retirar los escombros. Los equipos piden silencio periódicamente para tratar de identificar cualquier señal de vida entre las estructuras destruidas.

En Cali se reportan al menos 239 personas atrapadas, mientras familiares y voluntarios permanecen en las inmediaciones de los inmuebles colapsados a la espera de noticias.

“Estamos haciendo todas las labores pertinentes para sacar a la gente con vida”, afirmó el rescatista voluntario Andrés Felipe Mejía, quien destacó la llegada de ciudadanos con alimentos, herramientas y suministros para apoyar las labores de emergencia.

En Quibdó, capital de Chocó, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba confirmó al menos 14 personas fallecidas, la mayoría en esa ciudad, y señaló que continúa la búsqueda de otras cuatro personas reportadas como desaparecidas.

Gobierno declara estado de emergencia

El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el pasado 7 de agosto, declaró el estado de emergencia y anunció una operación de rescate coordinada para atender las zonas devastadas por el terremoto.

La magnitud de la tragedia ha obligado al gobierno nacional y a las autoridades locales a concentrar esfuerzos en el rescate de sobrevivientes, la atención médica de los heridos y la recuperación de infraestructura estratégica.

El desastre ha provocado además afectaciones en la infraestructura aeroportuaria. Al menos seis aeropuertos suspendieron sus operaciones para vuelos comerciales debido a los daños registrados, complicando todavía más la movilidad y la llegada de ayuda a las regiones afectadas.

La dimensión de la tragedia ha generado comparaciones con el terremoto de 1999, que devastó buena parte del Eje Cafetero y dejó cerca de mil 200 personas fallecidas.

El Vaticano expresa solidaridad con Colombia

Ante la magnitud de la emergencia, el papa León XIV manifestó su pesar por la tragedia y expresó sus oraciones por las víctimas.

A través de un telegrama enviado en su nombre por el cardenal Pietro Parolin, número dos del Vaticano, el pontífice transmitió su solidaridad al presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana y al pueblo colombiano.

Mientras continúan las labores de rescate, Colombia enfrenta una de las emergencias más graves de su historia reciente, con cientos de familias a la espera de información sobre sus seres queridos y equipos de emergencia desplegados en distintos puntos del país para intentar rescatar con vida a quienes permanecen bajo los escombros.

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