- El indicador hiló cuatro meses de desaceleración y se mantuvo por tercera ocasión consecutiva dentro del rango objetivo del Banco de México; analistas anticipan presiones hacia el cierre de 2026.
Ciudad de México, 09 de agosto del 2026.- La inflación anual mantuvo en julio su trayectoria descendente y se ubicó en 3.12 por ciento, frente al 3.37 por ciento registrado en junio, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El resultado representa la cuarta desaceleración consecutiva del indicador y responde principalmente al comportamiento de los precios agropecuarios y del gas doméstico.
Con este resultado, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) permaneció por tercera ocasión consecutiva dentro del rango establecido por el Banco de México (BdeM), cuya meta es de 3 por ciento, con un intervalo de variación de un punto porcentual.
La inflación anual registrada en julio constituye además la menor desde mayo de 2020, cuando alcanzó 2.84 por ciento, y representa el nivel más bajo para un mismo mes desde 2016, cuando se ubicó en 2.65 por ciento.
Pese a la moderación anual, los precios al consumidor registraron un incremento mensual de 0.03 por ciento durante julio. Analistas de Banamex atribuyeron este comportamiento principalmente a la disminución en los precios de frutas y verduras, movimiento que fue parcialmente compensado por aumentos en vivienda, servicios turísticos y mercancías alimenticias, en un contexto marcado por la temporada vacacional y la celebración del Mundial de futbol.
El componente subyacente, considerado una referencia para identificar la trayectoria de la inflación en el mediano y largo plazo, registró un aumento mensual de 0.23 por ciento. Dentro de este indicador, los precios de las mercancías avanzaron 0.19 por ciento, mientras los servicios aumentaron 0.26 por ciento. En términos anuales, la inflación subyacente se ubicó en 3.95 por ciento.
Por su parte, el índice no subyacente, que agrupa productos y servicios con mayor volatilidad, disminuyó 0.67 por ciento en julio. El resultado estuvo determinado principalmente por la reducción en los precios de frutas y verduras, mientras los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno registraron una variación mensual de 0.01 por ciento.
Entre los productos que registraron las mayores reducciones destacó el jitomate, cuyo precio disminuyó 29.20 por ciento. Le siguieron el chile poblano, con una baja de 15.63 por ciento; el chile serrano, con 6.98 por ciento, y el gas LP, con una reducción de uno por ciento.
También disminuyeron los precios de zapatos tenis, automóviles y servicios de hospedaje.
En contraste, algunos productos y servicios registraron aumentos importantes. El precio de la cebolla se incrementó 18.37 por ciento; la naranja, 11.90; las computadoras, 6.10, y el transporte aéreo, 4.11 por ciento. También se observaron aumentos en vivienda propia, loncherías, fondas, torterías y taquerías, así como en productos para el cuidado del cabello.
Aunque el comportamiento de julio refuerza la tendencia de moderación de los precios, especialistas mantienen una perspectiva más cautelosa para los próximos meses. Analistas de Invex y Banamex anticiparon, por separado, que la inflación podría registrar un repunte hacia el cierre del año.
Entre los factores de riesgo identificados se encuentran una posible reversión en el comportamiento favorable de los precios agropecuarios, un mayor impacto de los aranceles aplicados a mercancías provenientes de países con los que México no mantiene tratados comerciales, el incremento acumulado de los costos laborales y un crecimiento moderado de la economía nacional.
El comportamiento de los precios durante los próximos meses será determinante para evaluar la continuidad de la trayectoria descendente de la inflación y el margen de maniobra de la política monetaria del Banco de México.
