Comité científico avala fracking controlado en México bajo nuevos criterios ambientales
- Especialistas convocados por el gobierno federal consideran viable la extracción de gas no convencional en regiones de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, con uso de agua salada, menor toxicidad y vigilancia independiente.
Ciudad de México, 07 de agosto del 2026.- Un comité integrado por 54 científicos y especialistas concluyó que existen condiciones técnicas para desarrollar proyectos de extracción de gas no convencional mediante fracturación hidráulica (fracking) en dos cuencas del norte del país, siempre que se cumplan estrictos criterios ambientales, científicos y de participación social.
El grupo, conformado por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, presentó una serie de recomendaciones para regular esta práctica como parte de la estrategia nacional orientada a fortalecer la soberanía energética y reducir la dependencia de importaciones de gas natural.
Los expertos determinaron que la exploración podría realizarse en las cuencas Sabinas-Burro-Picachos, ubicadas en Coahuila y Nuevo León, así como en la cuenca de Burgos, localizada en el noreste de Tamaulipas.
Durante la presentación de los resultados, la presidenta Sheinbaum señaló que las tecnologías empleadas actualmente han evolucionado respecto a las utilizadas años atrás, al incorporar procesos que reducen los riesgos ambientales mediante el uso de agua salada, materiales biodegradables y sistemas de reutilización del recurso hídrico.
“Muchos de nosotros nos opusimos al gas no convencional. ¿Qué cambia? Las nuevas tecnologías”, afirmó la mandataria, al señalar que los métodos actuales han reducido el empleo de sustancias consideradas altamente contaminantes y permiten un mayor control del impacto ambiental.
Sheinbaum explicó que México ya consume energía generada a partir de gas obtenido mediante fracturación hidráulica, aunque principalmente proveniente del extranjero. Como ejemplo, mencionó que una parte importante del suministro de gas utilizado para generar electricidad en el país proviene de yacimientos no convencionales ubicados en Estados Unidos.
Entre las principales recomendaciones del comité destaca la realización previa de estudios hidrogeológicos para confirmar la existencia de reservas de agua salada en zonas profundas, en cantidades suficientes y sin conexión con acuíferos destinados al consumo humano o actividades agrícolas.
Los especialistas señalaron que la extracción mediante fracking requiere inyectar fluidos a alta presión en formaciones rocosas de baja permeabilidad para liberar el gas atrapado, a diferencia de los métodos convencionales de explotación.
El comité planteó también mantener un esquema permanente de monitoreo científico externo e independiente, así como garantizar la transparencia mediante la publicación de estudios, reportes técnicos, composición de los aditivos utilizados y volúmenes de agua empleados en los procesos.
La presidenta aseguró que las recomendaciones serán tomadas en cuenta por su administración y anunció que los avances de la investigación serán presentados periódicamente durante las conferencias matutinas y mediante una plataforma digital creada para informar sobre el desarrollo de estos trabajos.
Sheinbaum sostuvo que el objetivo de su gobierno es alcanzar la soberanía energética con el menor impacto ambiental posible y afirmó que sus compromisos políticos no implicaban una prohibición absoluta del uso de nuevas tecnologías, sino una revisión de las condiciones bajo las cuales podrían aplicarse.
El debate sobre el uso del fracking en México se remonta a años anteriores. Durante su campaña presidencial de 2024, la entonces candidata presentó sus compromisos de gobierno, entre ellos una postura contraria a la explotación de hidrocarburos mediante esta técnica; sin embargo, la actual administración ha planteado evaluar su aplicación bajo nuevos esquemas tecnológicos y ambientales.
