Economia

Cierre de la frontera con Estados Unidos dejó pérdidas millonarias a la ganadería mexicana

  • El veto sanitario por el gusano barrenador provocó afectaciones económicas de hasta 3 mil millones de dólares, frenó la expansión del hato ganadero y alteró la cadena de suministro de carne en ambos países.

Ciudad de México, 30 de julio del 2026.-  El cierre de la frontera de Estados Unidos a las exportaciones de ganado mexicano, derivado de la presencia del gusano barrenador, dejó severas afectaciones económicas al sector pecuario nacional, con pérdidas estimadas entre 2 mil 400 y casi 3 mil millones de dólares, además de un rezago en la capitalización del hato ganadero que continuará impactando a la industria más allá del periodo que permaneció vigente la restricción sanitaria.

La suspensión de las exportaciones inició en noviembre de 2024, tras la detección del parásito en el estado de Chiapas, lo que interrumpió el envío de becerros y vaquillas hacia los corrales de engorda de Estados Unidos. Tan sólo ese año, dicho mercado representó exportaciones por 1.26 millones de cabezas de ganado, con un valor superior a mil 206 millones de dólares.

De acuerdo con estimaciones del Consejo Mexicano de la Carne (ComeCarne), entre noviembre de 2024 y junio de 2026 dejaron de exportarse más de 2 millones de bovinos, equivalentes a aproximadamente 34 mil 815 millones de pesos, o cerca de 2 mil 755 millones de dólares. Tan sólo durante el primer semestre de 2026, el organismo reportó que 748 mil cabezas de ganado no pudieron comercializarse en el mercado estadounidense, con pérdidas superiores a mil 41 millones de dólares.

Por su parte, el director de Proyectos Estratégicos y Relaciones Internacionales de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), Rogelio Pérez Sánchez, estimó que el costo de oportunidad para el sector ascendió a alrededor de 2 mil 500 millones de dólares, al señalar que la incertidumbre generada por el cierre desincentivó nuevas inversiones y frenó los planes de crecimiento del hato nacional.

El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) calculó que durante el periodo de restricción dejaron de exportarse 1.97 millones de cabezas de ganado, lo que representó una pérdida de divisas cercana a 2 mil 400 millones de dólares. A ello se sumó un costo de oportunidad estimado en 592 millones de dólares, debido a que los productores se vieron obligados a comercializar sus animales en el mercado interno a precios inferiores a los obtenidos en Estados Unidos.

El organismo explicó que, mientras un becerro destinado a exportación alcanzaba un valor aproximado de mil 200 dólares por cabeza, en el mercado nacional su precio rondó los 900 dólares, diferencia que impactó principalmente a productores de Chihuahua, Sonora, Durango, Tamaulipas y Coahuila.

Las afectaciones también alcanzaron a la industria cárnica estadounidense. De acuerdo con las estimaciones del GCMA, el ganado mexicano que dejó de ingresar al vecino país habría permitido la producción de alrededor de 731 mil toneladas de carne en canal, con un valor potencial superior a 6 mil 240 millones de dólares.

La menor disponibilidad de ganado redujo la actividad de los corrales de engorda y de las plantas empacadoras estadounidenses, situación que derivó en un incremento de los precios al consumidor, particularmente en productos como la carne molida y algunos cortes de res.

Tras la reapertura de la frontera, representantes del sector consideran que se abre un nuevo escenario para la recuperación de la actividad ganadera. Rogelio Pérez Sánchez sostuvo que el restablecimiento de las exportaciones mejora las condiciones para toda la cadena productiva y permite a los productores retomar los proyectos de inversión y expansión del hato que fueron suspendidos durante el periodo de restricción sanitaria.

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