Brote de ébola profundiza la crisis alimentaria en el este de la República Democrática del Congo
- El Programa Mundial de Alimentos advierte que la emergencia sanitaria agrava el impacto del conflicto armado, compromete las cadenas de suministro y eleva el riesgo de hambre para millones de personas.
29 de julio del 2026.- El brote de ébola registrado en el este de la República Democrática del Congo está intensificando la crisis alimentaria que enfrenta esa región, donde millones de personas ya padecen condiciones extremas derivadas del prolongado conflicto armado, alertó el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.
Durante una visita de trabajo a la provincia de Ituri, el director ejecutivo interino del organismo, Carl Skau, calificó la situación como una «crisis sobre otra crisis», al señalar que la emergencia sanitaria ha agravado uno de los escenarios humanitarios más complejos del mundo.
El funcionario explicó que más de cinco millones de habitantes del este congoleño ya se encontraban en niveles de emergencia por inseguridad alimentaria antes del resurgimiento del ébola, situación que ahora se ve agravada por las afectaciones a la actividad económica y al abastecimiento de productos básicos.
De acuerdo con cifras del PMA, el conflicto que desde hace años afecta esa región ha colocado a cerca de 10 millones de personas en condiciones de crisis o emergencia por hambre. La provincia de Ituri, donde se concentra el actual brote de ébola, figura entre las zonas con mayor vulnerabilidad, al registrar alrededor de 1.9 millones de habitantes con dificultades severas para acceder a alimentos.
Asimismo, el organismo internacional informó que en las 48 zonas sanitarias impactadas por la enfermedad más de 2.7 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria aguda, de las cuales 628 mil se encuentran en condiciones de emergencia.
Skau advirtió que la propagación del virus está afectando el funcionamiento de los mercados y las cadenas de suministro, lo que limita el acceso de la población a alimentos y agrava las dificultades para atender las necesidades básicas de las comunidades más vulnerables.
El Programa Mundial de Alimentos reiteró la necesidad de fortalecer la respuesta humanitaria y sanitaria en la región para contener el avance del brote, garantizar el suministro de alimentos y evitar un mayor deterioro de las condiciones de vida de la población afectada.
