Muertes durante operativos obligan al ICE a revisar su estrategia migratoria
- La decisión se produce luego de dos incidentes con uso de fuerza letal en Texas y Maine; el gobierno de Colombia exige una investigación y responsabilidades por la muerte de un ciudadano colombiano.
Biddeford, 15 de julio del 2026.- El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) suspendió los controles de tránsito vinculados con la estrategia de reforzamiento migratorio impulsada por el presidente Donald Trump, luego de que agentes de la corporación participaron en dos incidentes separados en Texas y Maine que derivaron en la muerte de dos personas.
De acuerdo con información difundida por una fuente con conocimiento de las operaciones, la suspensión no será total, ya que se contemplan excepciones para el cumplimiento de órdenes de arresto penal o cuando los agentes actúen de manera coordinada con otras dependencias federales.
Uno de los casos que motivó mayor atención ocurrió en Maine, donde agentes del ICE abatieron a Joan Sebastián Guerrero, ciudadano colombiano de 25 años. El hecho provocó manifestaciones en la ciudad de Biddeford y en comunidades cercanas, donde decenas de personas se concentraron frente a un centro de detención migratoria ubicado en Scarborough para exigir el esclarecimiento de lo sucedido.
Durante la protesta, los participantes denunciaron el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades migratorias y portaron pancartas con mensajes como «No más asesinatos» y «Pongan fin a este terror». El organizador de la movilización, Todd Chretien, calificó a los responsables como «asesinos» y demandó su salida del estado.
Las circunstancias del operativo permanecen bajo investigación. Se informó que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, situación que ha generado cuestionamientos sobre el desarrollo de los hechos, entre ellos la distancia a la que se encontraba el agente al momento de disparar, si existió una orden de alto previa y las razones por las cuales el ICE consideró que la víctima representaba un riesgo para la población.
En respuesta, un portavoz de la agencia migratoria señaló que la institución revisa permanentemente sus procedimientos para garantizar la seguridad de su personal y de la población, aunque declinó ofrecer detalles sobre los protocolos operativos aplicados durante el incidente.
La muerte del ciudadano colombiano también provocó una reacción diplomática. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó públicamente el homicidio y solicitó a su homólogo estadounidense emitir una explicación sobre lo ocurrido. Asimismo, instruyó a la representación diplomática colombiana en Estados Unidos a emprender las acciones legales y humanitarias necesarias para que se esclarezcan los hechos y se determinen responsabilidades.
Por su parte, la Embajada de Colombia en Washington informó que solicitó formalmente información y aclaraciones al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre las circunstancias del caso y anunció que dará seguimiento permanente a la investigación.
Hasta el cierre de la información, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, no había emitido una postura pública respecto a la muerte del connacional.
En un hecho distinto, autoridades de Florida informaron que un hombre identificado como ciudadano mexicano perdió la vida al ser atropellado por un camión de carga mientras intentaba huir de un operativo realizado por agentes migratorios y otra corporación federal.
Con este caso, suman tres fallecimientos registrados en menos de una semana relacionados con intervenciones del ICE. Hasta el momento, ni la agencia migratoria ni el Departamento de Seguridad Nacional habían emitido una postura oficial sobre el incidente ocurrido en Florida.
