Terremotos en Venezuela dejan más de 4 mil fallecidos; continúa la emergencia nacional
- Las labores de rescate y remoción de escombros mantienen en aumento el número de víctimas, mientras miles de personas permanecen damnificadas tras los sismos que devastaron la región costera de La Guaira.
Caracas, 11 de julio del 2026.- La emergencia humanitaria en Venezuela continúa agravándose luego de los dos terremotos de gran magnitud registrados el pasado 24 de junio, cuyo saldo preliminar asciende a 4 mil 118 personas fallecidas, de acuerdo con el más reciente informe difundido por las autoridades del país.
El reporte oficial, emitido por el gobierno encabezado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, señala que la mayor parte de las víctimas mortales se concentró en el estado costero de La Guaira, ubicado a unos 20 kilómetros al norte de Caracas, considerado el epicentro de la devastación provocada por los movimientos telúricos.
Las autoridades informaron que la cifra de personas lesionadas permanece en 16 mil 740, mientras continúan las tareas de búsqueda, rescate y remoción de escombros, por lo que no se descarta que el número de fallecidos siga incrementándose en los próximos días.
Los daños materiales también son de gran magnitud. El balance oficial indica que 856 edificios resultaron afectados, de los cuales 190 colapsaron por completo. Asimismo, más de mil 600 obras de infraestructura, entre ellas puentes, carreteras y otras instalaciones estratégicas, presentan diversos niveles de afectación, complicando las labores de auxilio y el restablecimiento de servicios.
Como consecuencia de la destrucción provocada por los sismos, el gobierno venezolano estima que cerca de 18 mil personas quedaron sin vivienda, por lo que se mantienen operativos de atención a la población damnificada y acciones para garantizar asistencia humanitaria.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los terremotos alcanzaron magnitudes de 7.2 y 7.5, respectivamente, y ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia a lo largo de la cordillera de la costa norte de Venezuela. Especialistas consideran que se trata de uno de los eventos sísmicos más intensos registrados en el país sudamericano en más de un siglo, debido a su magnitud y al impacto que ocasionó sobre la población y la infraestructura.
