México seguirá como el mayor importador de maíz del mundo hacia 2035, prevén OCDE y FAO
- El país concentrará 10% de las compras mundiales del grano, mientras persiste una amplia brecha entre la producción nacional y la demanda interna, según las Perspectivas Agrícolas para la próxima década.
Ciudad de México, 29 de junio del 2026.- México se consolidará como el principal importador de maíz del mundo hacia 2035, al concentrar 10 por ciento de las compras internacionales del grano, de acuerdo con las Perspectivas Agrícolas para la próxima década elaboradas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El informe también proyecta que el país ocupará el quinto lugar mundial en demanda de maíz, con una participación de 4 por ciento del consumo global, por debajo de Estados Unidos (25 por ciento), China (24), Brasil (7) y la Unión Europea (5). Este escenario refleja la persistente diferencia entre la producción nacional y las necesidades del mercado interno.
Después de México, la Unión Europea representará 9 por ciento de las importaciones mundiales de maíz, seguida por Vietnam, con 8 por ciento; Japón, con 7, y China, con 3 por ciento.
El estudio también analiza el comportamiento del mercado ganadero mexicano ante las restricciones sanitarias derivadas del brote del gusano barrenador detectado en 2024.
Como escenario base, la OCDE y la FAO prevén que las condiciones sanitarias se normalicen y que el comercio de ganado vivo con Estados Unidos recupere su dinamismo a partir de 2027, apoyado, entre otros factores, por la operación de la planta productora de moscas estériles instalada en Chiapas.
No obstante, advierten que si las restricciones al cruce de ganado vivo se prolongan, el impacto recaería principalmente sobre ese mercado y no sobre las exportaciones de carne procesada, lo que propiciaría una mayor permanencia de las actividades de engorda en territorio mexicano.
Bajo ese escenario, para 2035 la producción nacional de carne de bovino aumentaría 6 por ciento respecto a 2025, mientras las importaciones del cárnico disminuirían 11 por ciento.
En contraste, las exportaciones de ganado vivo caerían hasta 100 por ciento y las de carne registrarían una reducción de 18 por ciento. Al mismo tiempo, el consumo interno crecería 2.5 por ciento y los precios pagados al productor nacional descenderían alrededor de 5 por ciento.
Los organismos precisan que estas proyecciones reflejan ajustes estructurales de mediano plazo en el sistema de producción pecuaria, más que alteraciones inmediatas en el mercado.
A nivel global, el informe estima que las mejoras en productividad permitirán incrementar en 9 por ciento el ingreso agrícola bruto por trabajador durante la próxima década, pese al aumento en los costos de producción y a la estabilidad de los precios agrícolas reales.
Sin embargo, advierte que la volatilidad de los mercados mantiene riesgos importantes. Existe una probabilidad de uno entre cuatro de que el ingreso agrícola bruto por trabajador en 2035 resulte 12 por ciento inferior al escenario de referencia, mientras que en los países de menores ingresos la reducción podría superar 20 por ciento.
