Reta al público a «mirar» sin los ojos: Estrenan «Borges no estaba ciego» en el Centro Helénico
La trama imagina la última visita de Jorge Luis Borges a México junto a María Kodama
CIUDAD DE MÉXICO.— En un ejercicio de inmersión absoluta que traslada la acción dramática a las sombras, se estrenó en el Foro Alternativo la obra «Borges no estaba ciego», galardonada con el Premio Nacional de Dramaturgia Manuel Herrera 2023. La propuesta de la Secretaría de Cultura y Neurodrama A.C. desafía las convenciones al privar al espectador de la vista para sumergirlo en una experiencia puramente sensorial.
Durante la función inaugural, la audiencia utilizó antifaces negros. El oído, el tacto y el olfato se convirtieron en los hilos conductores a través de estímulos como el aroma a naftalina en el vestíbulo, pasos cercanos y susurros junto a las butacas.
La trama imagina la última visita de Jorge Luis Borges a México junto a María Kodama, donde el escritor es interceptado por dos jóvenes guerrilleros que buscan obligarlo a grabar un mensaje político. Lo que inicia como un secuestro deriva en un intenso debate sobre ideología, memoria y una pregunta universal: ¿es posible separar la obra de arte de las contradicciones políticas de su creador? La puesta en escena demuestra que la ceguera no anuló la lucidez del autor, sino que expandió su pensamiento hacia nuevos territorios literarios.
