Alerta Ensanut por anemia y deficiencias nutricionales en la infancia en México
- Estudio advierte mayor afectación en zonas rurales y del sur; especialistas llaman a reforzar políticas de suplementación y alimentación
Ciudad de México, 25 de abril del 2026.- La anemia y las deficiencias de micronutrientes continúan como un problema relevante de salud pública en la infancia en México, con mayor incidencia en población preescolar y en comunidades con menores condiciones de bienestar, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2024.
El estudio, elaborado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), estima que 8.6 por ciento de los niños en edad preescolar presenta anemia, mientras que en el grupo de 5 a 11 años la prevalencia es menor, aunque significativa. Entre las principales causas destacan la deficiencia de hierro, que afecta a 26.8 por ciento de los casos, así como niveles bajos de vitamina B12 (20.2 por ciento) y deficiencia de vitamina D (9.6 por ciento).
La investigación identifica que habitar en regiones del sur del país y en zonas rurales se asocia con mayores niveles de anemia y carencias nutricionales, lo que evidencia la necesidad de implementar intervenciones focalizadas, particularmente en comunidades indígenas y sectores con menor acceso a servicios de salud y alimentación adecuada.
De acuerdo con los especialistas, las deficiencias de micronutrientes afectan al menos a cuatro de cada 10 niños en edad preescolar y a uno de cada dos escolares, lo que refleja la magnitud del problema.
Impacto en desarrollo y desempeño
Los investigadores advierten que estas condiciones tienen efectos directos en el crecimiento físico, el desarrollo neurocognitivo y el sistema inmunológico de los menores. Además, pueden derivar en retrasos en el desarrollo psicomotor, bajo rendimiento escolar y menor productividad en etapas posteriores de la vida.
Subrayan que las carencias nutricionales suelen presentarse de manera simultánea, lo que agrava sus efectos en la salud infantil.
Ante este panorama, proponen fortalecer las políticas públicas orientadas a la vigilancia de la fortificación de alimentos básicos, así como la suplementación con hierro, zinc, ácido fólico y vitaminas A, B12 y D, priorizando a la población más vulnerable.
Factores estructurales y contexto reciente
El estudio señala que el incremento en la prevalencia de estas deficiencias podría estar relacionado con los efectos posteriores a la pandemia de COVID-19, que impactó de forma más severa a hogares con menores recursos, limitando el acceso a alimentos nutritivos y servicios de salud.
Asimismo, apunta a la desaparición de programas sociales como Prospera en 2018 como un factor que pudo incidir en el deterioro de las condiciones nutricionales en la infancia.
En comparación, la Ensanut 2018-2019 reportaba menores niveles de deficiencia de hierro y vitamina B12 en ambos grupos de edad, lo que sugiere un retroceso en los indicadores nutricionales del país en años recientes.
Los especialistas concluyen que es urgente reforzar las estrategias de atención nutricional infantil para evitar consecuencias de largo plazo en la salud y el desarrollo de la población.
