Banco de México alerta por presiones en precios de alimentos ante encarecimiento de insumos
Conflicto en Medio Oriente y disrupciones globales elevan costos agrícolas; persiste incertidumbre sobre duración del impacto inflacionario
Ciudad de México, 12 de abril del 2026.- El Banco de México advirtió que la inflación alimentaria se perfila como uno de los principales riesgos para la estabilidad de precios, en un contexto de encarecimiento de insumos agrícolas y tensiones geopolíticas que afectan las cadenas de suministro globales.
De acuerdo con su más reciente minuta de política monetaria, el instituto central identificó presiones inflacionarias derivadas del aumento en los precios internacionales de fertilizantes y materias primas, elementos clave para la producción agropecuaria.
En particular, destacó que insumos como los fertilizantes fosfatados y nitrogenados han registrado incrementos significativos, debido a que una parte relevante de su comercialización se concentra en regiones impactadas por conflictos internacionales, especialmente en Medio Oriente.
En este entorno, los futuros de la urea y otros fertilizantes han aumentado más de 30 por ciento, lo que podría traducirse en mayores costos de producción agrícola y, eventualmente, en un alza en los precios al consumidor.
El banco central también señaló que estos choques podrían repercutir en productos básicos como el maíz, además de generar presiones adicionales por el incremento en costos de transporte.
En el ámbito interno, la inflación reciente refleja un repunte en el componente no subyacente —que incluye productos de alta volatilidad—, particularmente en el rubro agropecuario. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indican que entre la primera quincena de enero y la primera de marzo este indicador pasó de 1.43 a 5.05 por ciento.
El aumento estuvo impulsado principalmente por incrementos superiores a 20 por ciento en frutas y verduras, con alzas destacadas en productos como jitomate, tomate verde y papa.
Al interior de la junta de gobierno del banco central persisten posturas diferenciadas sobre la duración de estos efectos. Mientras algunos integrantes consideran que la carestía alimentaria será transitoria y tenderá a moderarse conforme se normalicen las condiciones de producción, otros advierten que los mayores costos de insumos podrían prolongar su impacto durante varios meses.
El análisis del Banco de México se da en un entorno internacional marcado por las afectaciones a las cadenas de suministro y las presiones externas derivadas del conflicto en Medio Oriente, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, factores que continúan generando incertidumbre sobre la evolución de los precios a nivel global.
