Arriba ayuda internacional a Cuba en medio de tensiones diplomáticas
Convoy solidario entrega insumos médicos mientras La Habana rechaza presiones de EU y cuestiona decisión de Costa Rica
Ciudad de México, 19 de marzo del 2026.- En un contexto de presión internacional y tensiones diplomáticas, Cuba recibió a los primeros integrantes del convoy internacional Nuestra América, una iniciativa solidaria que transporta ayuda humanitaria por vía marítima y aérea hacia la isla.
Un grupo inicial de 120 personas arribó a La Habana con cinco toneladas de insumos médicos. El presidente Miguel Díaz-Canel calificó el gesto como “la ternura de los pueblos” y agradeció la solidaridad internacional frente a lo que describió como intentos de asfixia contra su país.
La iniciativa, respaldada por organizaciones y activistas internacionales —entre ellos la ambientalista Greta Thunberg—, contempla el envío de más de 20 toneladas de alimentos, medicinas y equipos de energía solar.
En los próximos días se prevé la llegada de nuevos contingentes: una flotilla procedente de México arribará el fin de semana; desde Miami viajarán alrededor de 140 integrantes del movimiento solidario, mientras que desde Chile ya partió otro grupo con ayuda.
De manera paralela, reportes especializados señalan que buques petroleros con cargamentos de energía se dirigen a la isla. Entre ellos, el Sea Horse, con bandera de Hong Kong y gas de origen ruso, así como el Anatoly Kolodkin, petrolero bajo sanciones internacionales que transporta crudo.
En este escenario, el gobierno cubano reiteró su rechazo a las sanciones y presiones de Estados Unidos. El canciller Bruno Rodríguez afirmó que el “castigo colectivo” no doblegará la soberanía del país ni su capacidad de respuesta frente al bloqueo y el cerco energético.
Escala tensión con Costa Rica
En paralelo, La Habana condenó la decisión del gobierno de Costa Rica de reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas con la isla, limitándolas al ámbito consular.
El presidente Díaz-Canel calificó la medida como “inamistosa” y la atribuyó a presiones de Estados Unidos, en el marco de una estrategia para aislar a Cuba en la región.
Por su parte, el presidente costarricense Rodrigo Chaves justificó la decisión al señalar que su gobierno no reconoce la legitimidad del sistema político cubano, al que acusó de incurrir en prácticas de represión y condiciones adversas para la población.
El canciller cubano sostuvo que la postura de Costa Rica se alinea con la política exterior de Washington hacia la isla y forma parte de un intento renovado por debilitar sus vínculos regionales.
