.

22:59hrs


martes, 18 de diciembre de 2018

Elba Esther alista un nuevo partido; replica ruta de Nueva Alianza

  • A través de su nieto, René Fujiwara, propone la creación de una fuerza política entre los jóvenes.

México, 04 de diciembre del 2018.- Recuperar el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no es el único propósito de Elba Esther Gordillo Morales tras su liberación, sino también recuperar su presencia política con la construcción de un partido político para estar presente en el ajedrez nacional y, para ello, impulsa el fortalecimiento de la asociación Maestros por México, brazo operador en su alianza electoral con Andrés Manuel López Obrador y la organización de jóvenes Plataforma Génesis, encabezada por su nieto.

Cuatro meses fueron suficientes para que Maestros por México, el brazo electoral operado por Elba Esther Gordillo desde su departamento en Polanco durante su última etapa de prisión domiciliaria, conquistara los votos suficientes en plazas como Veracruz en donde el ahora presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, veía en riesgo su triunfo.

Fue Elba Esther Gordillo, a través de exdirigentes del SNTE, quienes lograron arrancarle el voto a uno de sus enemigos políticos: Miguel Ángel Yunes Linares.

La estrategia inició en febrero en las escuelas en las delegaciones magisteriales con los exdirigentes sindicales en los estados, dolidos al ser desplazados de sus cargos en la gestión de Juan Díaz, y quienes lograron integrar Maestros por México en un número similar 54, a la secciones del SNTE. Ese grupo, relatan quienes participaron, convocó a todos de distintos colores y posiciones ideológicas con un propósito político y otro sindical: recuperar la organización magisterial de manos de los traidores.

A unos días del inicio del nuevo gobierno, Ricardo Aguilar Gordillo, excoordinador de Maestros por México, y uno de los operadores políticos en Chiapas, descartó esa idea de convertirse en organización política, “su interés es oxigenar la vida del sindicato, transformarla y ponerla a tono con los nuevos tiempos y al servicio de los intereses de los maestros de México”. Sin embargo, hay quienes afirman que una vez más quedó en evidencia el nivel de operación política que alcanza el grupo elbista en una campaña presidencial, la idea en el mediano plazo sería contribuir a fundar un nuevo partido, tal como se hizo con Nueva Alianza.

En la creación de Nueva Alianza, que perdió el registro nacional en la elección de julio, intervinieron tres organizaciones: el Movimiento Indígena Popular, con trabajo en la defensoría de derechos de comunidades indígenas; Conciencia Política, formada por maestros al interior de la organización con vínculos a las organizaciones empresariales y panistas; y la Asociación Ciudadana del Magisterio, creada como instancia para la observación electoral del año 2000 bajo el liderazgo de Rafael Ochoa Guzmán, actor central en la alianza de Maestros por México con Andrés Manuel López Obrador en 2018.

De manera paralela, el elbismo impulsa a través de su nieto, René Fujiwara Montelongo, la creación de una fuerza política entre los jóvenes, similar a como lo hizo con Alianza Joven en 2008.

En su presentación en redes sociales, Fujiwara Montelongo, quien llegó a ser diputado federal por Nueva Alianza, reconoció ahora esa ambición en el grupo al que pertenece, al afirmar que “hay personas que alientan la noción de crear un partido político nuevo”.

Define que Plataforma Génesis se plantea como una asociación civil que hará alianza estratégica con organizaciones empresariales y civiles para generar líderes políticos, y “contribuir al cambio social y político de nuestro país. (Sería) una plataforma para que miles de jóvenes inicien sus carreras en el sector público o privado, en la política y en el tercer sector (sic)”.

Mientras tanto, la disputa de las tres fuerzas al interior del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación esperan la integración de la convocatoria para crear una comisión electoral plural: los elbistas, los afines a Díaz de la Torre y la CNTE. Lo que está en juego, así lo entienden esos sectores, no es sólo encabezar una organización de trabajadores, la más grande de América Latina con 1.6 millones de maestros, sino también la fuerza política que llegó a colocar a más de 20 secretarios de educación en las entidades, proponer y respaldar a secretarios de Estado y gobernadores de todas las fuerzas políticas; sino también manejar al menos 12 millones de pesos de ingresos por cuotas en promedio mensual.

Elba Esther Gordillo Morales, quien es reconocida como líder moral de la organización desde hace 28 años, encabeza a pesar de haber estado en prisión hospitalaria y domiciliaria durante los últimos cinco años bajo la acusación de malversación de cuotas sindicales, la estrategia para poner en la secretaría general a uno de los suyo para consolidar la alianza electoral que contribuyó al triunfo del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, coinciden especialistas y sindicalistas.

La propuesta dentro del SNTE es modificar los estatutos para desaparecer la figura de presidente de la organización y emprender una reforma para modificar los órganos de gobierno.

Sólo que esa modificación jurídica ya no vendrá de la mano de Marcelo Ebrard, exjefe de gobierno de la Ciudad de México y propuesto como canciller en la próxima administración, quien a finales del siglo pasado presentó a Gordillo Morales una propuesta hasta entonces innovadora en el sindicalismo mexicano: una organización pluripartidista y con acceso al voto libre, directo y secreto. Tal como ahora lo impulsa el presidente electo en su idea de democracia sindical.

Enrique Enriquez, dirigente de la sección 9 de la CNTE, afirmó que el regreso de Gordillo muestra la fuerza política para negociar con un gobierno de la República.

“Ella se ha hecho presente con ese discurso mediático para posicionarse ante el nuevo gobierno y poder negociar con el gobierno en turno”, aseveró. Se trata del sexto gobierno federal con el que Gordillo Morales negocia en su trayectoria.

“Significa que el SNTE volverá a ser considerado un botín político, por lo que eso no es un cambio hacia la democratización interna. Estamos listos para participar en el proceso de democratización del sindicato, tal como acordamos con el presidente electo. Tenemos el reconocimiento y el compromiso del presidente electo”, dijo.

Como grupos externos que buscan un espacio dentro de la disputa, Carlos Jonguitud, líder del SNTE “pretende contender” por la dirigencia del SNTE que encabezó su padre en los años 80. Se dice listo para la contienda abierta y democrática.

FUTURO INCIERTO

Para el investigador Ricardo Raphael, el llamado del presidente electo pone bajo vigilancia si en este gobierno “el SNTE seguirá siendo el brazo del Estado mexicano para el control de los maestros”. Advirtió en algún momento la forma en que han actuado los dirigentes del SNTE y los representantes elbistas existe “nado sincronizado” con el presidente electo, lo cual genera dudas sobre el futuro del nuevo sindicalismo.

Hasta ahora lo que existe es incertidumbre en torno a la política educativa del próximo gobierno. Aunque Andrés Manuel López Obrador ha dejado claro que derogará la reforma educativa aprobada en este sexenio que agoniza, no ha dicho cómo va a sustituirla.

Concebida como la reforma estrella del presidente Enrique Peña Nieto, el mismo 20 de agosto, cuando se puso en marcha el Nuevo Modelo Educativo, López Obrador reiteró que iba a derogar la reforma educativa, y que este 1 de diciembre presentaría su propia política educativa.

El exsecretario de Educación Pública, Ángel Córdova, señaló que si López Obrador y Gordillo Morales coinciden en derogar la reforma educativa tendrán que proponer una mejor alternativa.

Con información de Alejandro Suárez.

Foto: Cuartoscuro

Texto: Rosario Herrera | El Sol de México