.

13:11hrs


domingo, 22 de julio de 2018

Guía práctica para curar una herida y prevenir una infección

Todos estamos expuestos a heridas que, si no se tratan a tiempo, pueden resultar en infecciones con el potencial de propagarse a otras partes del cuerpo. Para que no llegues a este punto, lee esta guía para promover la sanación de lastimaduras de forma segura.

Factores que facilitan la infección

Hay varios motivos por los que una herida puede infectarse:

    • Si es el resultado de una lastimadura con un clavo o con un vidrio.
    • Si fue provocada por una mordedura animal o de otro ser humano.
    • Si no recibe atención ni se limpia en 8 horas.
    • Cuando se produce en zonas más «móviles», como las manos, los pies, las piernas, las axilas o la ingle.
    • Si contiene tierra, suciedad o saliva.

Cuáles son los síntomas de infección

Para saber si una herida está infectada, observa si supura un líquido amarillo o verdoso o tiene muy mal olor. Otro de los síntomas de infección es el dolor, la inflamación y el enrojecimiento en la zona afectada o en sus alrededores. Deberás consultar de inmediato al médico si notas líneas rojas en la piel alrededor de la lastimadura o si aprecias que cambia de color o de tamaño y, sobre todo, si presentas fiebre.

Cómo evitar la infección de una herida

trucos para fortalecer las uñas 5
DIGITAL VISION/THINKSTOCK
  1. Para evitar que una herida se infecte, lava la zona con agua y jabón (en lo posible neutro).
  2. A continuación, aplica sobre la parte dañada un poco de ungüento antibiótico. Puedes comprarlo sin receta en cualquier farmacia.
  3. También puedes administrar un poco de tintura de yodo. Finalmente, cubre la herida con una gasa esterilizada y cámbiala periódicamente hasta que notes que ha cicatrizado. Recuerda vigilar que no se moje ni se ensucie durante por lo menos 24 horas y siempre utiliza guantes descartables al momento de manipular las vendas y limpiarla.

En el caso de que aparezca pus, lo cual es señal de infección, es importante drenar el líquido. Para esto es necesario, siempre que se pueda, acudir con un profesional para que lo haga con la mayor asepsia posible.

Las heridas, por más pequeñas que sean, siempre deben vigilarse hasta sanar por completo. Recuerda que cualquier lastimadura puede ser la puerta de entrada de gérmenes a tu organismo.

Con información de: https://www.vix.com